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¿Cuánto cuesta una página web en 2026? Depende de qué incluya cada precio.

Si estás pidiendo presupuestos para la web de tu negocio y cada proveedor te da un número distinto, esto te va a servir. Te explicamos qué determina el precio de una web profesional y qué incluye cada rango, sin usar “depende” como única respuesta. Al final sabrás qué preguntar al siguiente presupuesto que te pasen.

La cifra sola no sirve para comparar. Mira alcance, textos, revisiones, SEO, publicación y qué recibes al final. Dos precios distintos pueden estar comprando trabajos completamente diferentes.

Por qué dos presupuestos pueden ser tan distintos

Cuando dos presupuestos por una web se separan por cientos o miles de euros, casi nunca es porque uno sea una estafa y el otro un chollo. Suele ser que están cotizando cosas distintas: número de páginas, cuánto trabajo de contenido hay detrás, cuántos formularios o integraciones lleva, y si incluye diseño de marca o solo la web.

No es lo mismo una única página que presenta tu negocio y recoge un contacto, que un sitio de varias secciones con distintos servicios explicados en profundidad. Tampoco es lo mismo partir de un logo y una paleta ya definidos que necesitar ese trabajo desde cero. El precio debería moverse con el alcance y la complejidad reales del proyecto, no con lo que el proveedor crea que puedes pagar.

Un presupuesto serio debería decirte, sin que lo preguntes, cuántas páginas incluye, cuántas rondas de revisión tienes y qué pasa después de la entrega. Si el presupuesto no responde a eso, la cifra no significa nada todavía.

Lo que cuesta cada nivel en BENATT

Trabajamos con tres niveles y un precio cerrado en cada uno, no una horquilla:

  • WEB ONE, desde 590 €. Una página. Copy incluido. Un formulario sencillo. SEO técnico esencial. Publicación y entrega.
  • WEB, desde 1.090 €. Hasta 5 páginas. Copy incluido. Hasta 2 formularios. SEO técnico más configuración de Search Console.
  • WEB PLUS, desde 1.690 €. Hasta 10 páginas. Más profundidad de contenido. Integraciones sencillas. Handoff completo.

A cualquiera de los tres se le puede añadir LOCAL (+390 €) si necesitas investigación local y tu ficha de Google Business Profile bien montada, o BRAND (+390 €) si todavía no tienes logo, paleta ni tipografías definidas.

En los tres niveles incluimos dos rondas de revisión con tu feedback consolidado. No es una ronda ilimitada, pero tampoco te dejamos con la primera versión.

Qué hay detrás de ese precio

Una web tiene varias piezas, y el precio cubre montarlas todas correctamente, no solo la parte que se ve:

  • El hosting es el terreno: el sitio donde vive tu web.
  • El dominio y el email son la dirección, el rótulo y el buzón: cómo te encuentran y cómo te escriben.
  • El diseño es el interiorismo: la estructura, el copy y las imágenes que ve tu cliente.
  • El SEO técnico son los carteles de la calle: ayudan a que Google entienda quién eres y qué haces.

Lo que no cobramos, porque no forma parte de ninguno de los tres niveles, es mantenimiento mensual obligatorio. Si dentro de seis meses quieres cambiar un texto o una foto, es trabajo puntual presupuestado en su momento, no una cuota fija que pagas exista o no exista el cambio.

Lo que deberías tener después de pagar

Aquí es donde más presupuestos se quedan cortos, aunque el número parezca razonable: qué te llevas cuando el proyecto termina.

Con BENATT, el dominio queda a tu nombre desde el principio. El repositorio del código, el hosting y los accesos importantes quedan en cuentas tuyas, no nuestras. Si en algún momento decides trabajar con otra persona o estudio, la web se va contigo, entera y sin depender de que sigamos existiendo.

Eso también significa que no podemos prometerte posiciones concretas en Google ni plazos de posicionamiento — quien te lo prometa, en cualquier presupuesto, te está prometiendo algo que no controla.

La hacemos, la publicamos, y después es tuya

Así de simple es el orden: primero se construye la web con el precio y el alcance cerrados desde el principio, después se publica, y a partir de ahí es tuya de verdad, no solo en el papel. No hay letra pequeña sobre permanencia ni una suscripción disfrazada de “mantenimiento incluido”.

Y como parte de esa misma honestidad: si tu proyecto no encaja con este modelo, te lo decimos directamente en vez de forzar un presupuesto que no te conviene. Por ejemplo, ahora mismo no trabajamos con Kit Digital — mejor saberlo antes de pedir presupuesto que después de haberlo hecho.

Qué preguntar antes de firmar cualquier presupuesto

No hace falta que entiendas de webs para hacer estas preguntas. Solo hace falta que el proveedor sepa responderlas sin rodeos, en el mismo lenguaje en que te las hace. Con esto ya puedes comparar de verdad:

  • ¿Cuántas páginas incluye exactamente ese precio?
  • ¿Cuántas rondas de revisión tengo?
  • ¿A nombre de quién queda el dominio al terminar?
  • ¿Qué pasa si dentro de unos meses quiero cambiar algo: hay cuota fija o se presupuesta aparte?
  • ¿Puedo llevarme el proyecto a otro sitio si algún día lo necesito?

Si tu caso se parece a esto, cuéntanos qué haces.